Nuestra canción.
Después de semanas y semanas sin hablar,
a más de 1702 Km. de distancia,
le robé apenas una cuarta parte del recorrido de tu reloj.
Pero fue suficiente para destapar
todos aquellos recuerdos
de mi vida pasada
en la que además compartíamos aquella rubia tan especial.
[...]
La nostalgia de aquellas
mañanas
tardes
noches
me retuerce por dentro hasta cortarme la respiración.
Le cuento a la noche que por los poros me salen mares.
Segundos
minutos
horas
días
semanas
meses
años
destapándonos los ojos
enseñándonos los colores que esconde el amanecer
arrebatándonos los miedos
para seguir adelante
con tu sonrisa innata
que da la vida
y le clava una estaca en el corazón
a los malos pensamientos
para alejarlos
de tus mirada verdeazulada.
Hay que dejar
por una vez
de lado
el orgullo
coger el teléfono
marcar el número de la ilusión y la esperanza
para decirles que nunca las llegamos a abandonar por completo.
"Camarero, por favor, me dejas un plato de papas con las tres salsas y otras dos Estrella Galicia. Y me activas la máquina, por favor. Yo invito.
Ah, y un para siempre envuelto en una servilleta, que nos lo llevamos, vale, Gra?"
Canarii.*
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