Salud y libertad.

31/1/11

A mi des.conocido.


"Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero están los que luchan toda la vida, y esos son los imprescindibles."


La arena de la playa de la locura me había enterrado hasta las rodillas en un microclima donde apenas salía el sol. Donde la brisa marina arrastraba los frutos de la palma hacia donde nacían las olas. Cada vez más lejos. Casi imposibles de coger. Las aves migratorias me miraban de reojo pero seguían de largo. Sólo estaban de paso. Quería volar. Con ellas. Necesitaba descubrir la inmensidad del Atlántico. Y del mundo.
Recuerdo aquella noche de luna llena, en la hora punta, a pleamar. Fue cuando decidí agarrarme al agua salada para salir de aquel infierno -si se le puede llamar de alguna manera-. Y lo conseguí. A medida que fui alejándome, pies cansados, olvidados de lo que era caminar, recordé aquello que había descubierto hacía mucho tiempo pero que había pasado al olvido: nada es imposible. La vida es vida. Si la pierdes, lo pierdes todo.
Cuando amaneció, me senté en una roca para ver cómo las mareas seguían su curso entre las nubes anaranjadas. Y fue ahí, por fin, cuando conseguí sentir los rayos del gran Magec calentándome el cuerpo. Llenándome de alegría. Sacándome la sonrisa eterna que todos deberíamos de tener y regalar sin distinciones. De repente, entre las olas, apareció aquello. Un rayo de luz verde con silueta de des.conocido que me llamaba con gritos mudos. Y fui tras él. Me lancé a la mar, sin miedo. Nada más sentirlo cerca, supe que en su compañía podría hacer lo mismo que aquellas aves migratorias hacían  mientras me miraban de reojo. Volar. Pero volar a nuestra manera.



Canarii.*

19/1/11

En arenas de la locura.


http://www.youtube.com/watch?v=ZykuM2UofTM
La vida es una carcel con las puertas abiertas


Mi momento.
Mi oportunidad.
Mía. Y de nadie más.
Página 01-11
arrancada
del ensayo de mi vida que jamás se estrenará.
Pintada por fuera de los bordes
de todo lo que me vio crecer.
Enroscada y metida a presión
resistiéndose
en la botella de ron
del pirata del océano
de las siete estrellas verdes.
Verde esperanza.
Conquistará
hasta la última gota de agua salada
que esté a su alcance.
O que aquel pirata le permita.
Porque uno elige lo que quiere hacer
en su jodida vida
pero no las condiciones en las que lo hace.
Nunca.


El momento. Ya.
Tagrawla.
Mi revolución.
Mía. Y de nadie más.


Nunca fueron buenos tiempos
para los soñadores.
Muchos piensan que no lo serán jamás.
¿Y qué?
Aunque el destino
muchas veces
ya esté escrito
por el hijo de puta 
que nos hace la vida más difícil
pueden cambiar las corrientes.
Mezclarse las aguas
con diferentes temperaturas
y re.encontrarte
en la orilla de la playa, tu playa
aquella botella de ron
del pirata del océano de las siete estrellas verdes.
Verde esperanza.
Pero esta vez
enganchada a otra botella. 
Vacía.
Para volver a meter más recuerdos
que, inevitablemente, volverán.
Otra vez. Con el cambio de las corrientes marinas.


Los recuerdos son como una puta red
que atrapan hasta el más inocente pez
que lo único que quería en su vida de mierda
era encontrar un sitio donde morir tranquilo.
"Vacaguaré."


Mi colección de botellas de ron
no ha hecho más que empezar.
Al igual que la tuya.
Y la suya.
Y la de aquel.


"Ten cuidado con quién las compartes."


Canarii.

16/1/11

Sí. Es posible. Y sola también.

http://www.youtube.com/watch?v=sX8HknQHgU0&feature=player_embedded
Abrázame fuerte, que no pueda respirar...
Tengo miedo de que un día ya no quiera bailar conmigo
nunca más...


Dieciocho años
seis meses
y dieciséis días 
construyéndome en la inmensidad del Atlántico.

Suficientes para saber
que Magec no me va a abandonar nunca
en mi recogida de piedras y casualidades.
En mi persecución 
de moños que no están hechos para mí.
En mi búsqueda incesante
de musas ausentes que sólo aparecen
cuando le doy la espalda
a todo lo que llevo dentro...
...desastrosamente guardado
y empaquetado con grapas que dejan marca.


Jodido mundo.
Inmenso
esclavo del capital
donde hasta el amor romántico
es de usar y tirar. Amor líquido.
Donde cientos de historias se cruzan sin reconocerse
mirando hacia abajo mientras se comen el mundo.
Sin masticarlo. Sin saborearlo.
Sin interesarles una jodida mierda lo que tienen a su alrededor.
Y a su lado.
Incluso dentro.


Ahora son
la Fuente de las Lágrimas del Albayzín
y la gran Fortaleza Roja
las que me recogen cachito a cachito
cuando mis gritos de muda
dejan sordas
a las paredes impregnadas y saturadas
de miradas y cuerpos olvidados
en esta sociedad de mierda.


Más de 1700 km me separan
de todo lo que fue mi vida.
Mi vida pasada.
Ahora estoy aquí.
Achamán: RECOMPONERSE ES POSIBLE.




Canarii.*

9/1/11

Hablando de lo nuestro.





Es porque el desorden siempre viene conmigo.


El avión me devuelve a tierras conquistadoras
desafiando la fuerza de Magec.

A lo lejos, entre el mar de nubes,
se ve el maravilloso lugar
donde Guayota quedó atrapado.
Un paraíso místico.

No puedo evitar
hacer balance del recorrido efímero
por las maravillas de mi tierra
en la que una hora menos hace tic-tac en el reloj...

...En la orilla de la mar
la brisa marina me acarició el cuerpo
mientras enterraba mis pies 
en la rubia arena de la playa de mi niñez.
De mi adolescencia.
Y del comienzo de mi juventud.
Los vientos alisios me respiraron insaciablemente
por los alrededores de la Presa de las Niñas.
La carretera del Norte
-que yo perdí hace algún tiempo-
con su bandera tricolor
y las casas de colores de la montaña de Gáldar
envolvían grandes y desconocidas historias.
La vela latina se empababa de la inmensidad del Atlántico.
Y yo, en plena Avenida Marítima
-donde nos hicimos el amor-
a 30º un 7 de enero,
me fumé el tiempo,
una vez más,
con un cigarrillo en la mano,
una Tropical 
y la poesía de Manolo Padorno recorriendo mis sentidos.

La magua canaria me baña hasta llegar a la punta de los dedos.
Que me tiemblan cuando te recuerdo.
Cuando intento escribirte.
Cuando pienso en la cumbre
y sus almendros en flor en el pleno invierno.
Todo le jodido día.

Hasta siempre... siempre... siempre...


Canarii.