Salud y libertad.

28/8/13

15 de Febrero.


Ahora sí.
Epílogo, hasta siempre, y punto y final.

Los intentos anteriores eran como
Disimular con gafas de sol el haberme pasado la noche anterior llorando 
porque un hijo de puta me la había jugado con 17 años,
O intentar esconder el puestazo de speed delante de mis padres con 18
habiéndoles dicho que me quedaba en casa de mi mejor amiga, 
aquella zorra malnacida que tú bien la conoces.
Usar tampones de mierda con olor a flores para que nadie supiese que estaba “en esos días” 
que dicen por la tele que nadie tiene que saber, allá por los 19-20.
O querer peinarme la melena para ir a clase 
después de follar, si, follar, en los baños de la facultad -con 21-.


Pero todo ha cambiado.

Ya no lloro por ningún cabronazo. Eso me pasó de moda. 
Ahora lloro por payasos románticos enamorados de la vida.
Del speed paso, como del punk; ahora soy más de farla, cantautores, papel y lápiz.
Y los tampones para hacerme alfombrillas de baño,
Los polvos si que sigo echándolos, 
y me sigo corriendo con las mismas ganas como la primera vez que lo hice 
con tiene parte mí en algún lugar del mundo ahora mismo.


Pero todo ha cambiado.

El local en el que pensábamos montar el bar del barrio, 
está alquilado por la iglesia católica evangélica.
Ya no te odio por haberme (…)
Ese rencor se lo llevó la marea hace tiempo,
Y hoy, se ha vuelto a llevar
la camiseta, los calcetines y el tanga que colgaban de la línea del balcón
Para no dejar nada,
si no el recuerdo de los dos gatos sentados mirando la sucia ciudad a sus pies.

... Un poco más libres, un poco más grandes.
...Como un niño aprendiendo a ir en bicicleta sin tener que agarrarse a nada...

Candela C.

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