Salud y libertad.

19/8/13

PARA MI NUEVO MOLESKINE.


Mis dedos no llegan a tocar
los acordes de la canción que nos inventamos,
aquel otoño,
de lluvia y cometas en el cielo.
Los doce olímpicos se aliaron hace un tiempo para que esa melodía, tan dispar, con rimas a.sonantes y sinalefas cada vez que nos cruzamos, no sonase en noches de luna como esta.

Y me faltan.
DO y LAm le siguen regalando sonrisas al sol para que no se apague la candela de aquel tropezón,
pero MI busca marchitar los pétalos para poder robárselos con más facilidad a la rosa de los vientos.
Y sin rosa, no hay viento.
Sin viento, no hay aire.
Y sin aire, me asfixio.

Me asfixio sin aire, sin canción,
y sólo quedándome excusas
que escribo a pie de página
como nota aparte de la historia
para no aceptar
que cuando te pienso, ahora mismo sólo puedo funambulear
por los vértices de la Caja de Pandora
vestida de verde esperanza
Esperanza 
de que el próximo tropezón
devuelva la guitarra y podamos seguir componiéndonos
entre estudios de sonido de cuerpos amándose,

campos de fresa,
y cuartos de baño.

Candela C.

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